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¿Cómo funciona una instalación solar que tiene varias fuentes de energía?
¿Cómo funciona una instalación solar que tiene varias fuentes de energía?
Una instalación solar no tiene por qué depender únicamente de los paneles fotovoltaicos.
Actualmente, una vivienda o empresa puede combinar diferentes fuentes y sistemas para cubrir sus necesidades energéticas, como:
Red eléctrica
Generadores de respaldo en determinados proyectos
El objetivo es que estos elementos trabajen de forma coordinada para suministrar energía a los consumos según la disponibilidad de cada fuente y la configuración del sistema.
En España, el autoconsumo puede incorporar elementos de almacenamiento, como baterías, y sistemas de gestión. La normativa de autoconsumo contempla diferentes modalidades y la posibilidad de integrar almacenamiento en la instalación.
Pero, ¿Cómo sabe una instalación qué fuente debe utilizar primero? ¿Qué ocurre cuando los paneles no producen suficiente energía? ¿Puede combinarse la energía solar con baterías y red eléctrica?
Vamos a explicarlo.
¿Qué significa tener varias fuentes de energía?
Una instalación con varias fuentes de energía es aquella capaz de recibir electricidad desde diferentes orígenes.
Por ejemplo:
Batería
Red eléctrica
Estas fuentes pueden trabajar juntas, pero no necesariamente aportan energía al mismo tiempo ni en la misma proporción.
El funcionamiento dependerá de:
- El tipo de instalación.
- El inversor utilizado.
- La configuración del sistema.
- La energía solar disponible.
- El consumo instantáneo.
- El estado de carga de la batería.
- La conexión o no a la red.
- Las prioridades configuradas.
Por eso, no existe un único orden universal para todas las instalaciones.
El inversor: el encargado de gestionar la energía
En una instalación con varias fuentes, el inversor puede desempeñar un papel fundamental.
Especialmente en sistemas con almacenamiento, los inversores híbridos pueden gestionar la carga y el control de las baterías desde el propio equipo. (Idae)
De forma simplificada, el sistema recibe información sobre:
Cuánta energía están produciendo los paneles.
Cuánta energía se está consumiendo.
Cuánta energía hay disponible en la batería.
Si la red eléctrica está disponible.
A partir de estos datos, aplica la estrategia de funcionamiento configurada.
Un ejemplo: solar + batería + red
Imaginemos una vivienda con:
- Paneles solares.
- Un inversor híbrido.
- Una batería.
- Conexión a la red eléctrica.
Durante el día, el funcionamiento podría seguir una lógica similar a esta:
1. La energía solar cubre los consumos existentes.
2. Si existe excedente, puede destinarse a cargar la batería.
3. Si la batería está cargada y sigue existiendo excedente, este puede gestionarse según la modalidad de autoconsumo y la configuración de la instalación.
4. Cuando no existe suficiente producción solar, la batería puede cubrir parte de la demanda.
5. Si la energía disponible no es suficiente, la red puede complementar el suministro.
Esta es una estrategia habitual, pero el orden puede variar según los ajustes del sistema.
Primera fuente: la energía solar
Normalmente, cuando existe producción solar y hay consumo, la instalación puede aprovechar esa energía directamente.
Por ejemplo:
Producción solar: 5 kW
Consumo: 4 kW
En ese momento, los 4 kW de demanda pueden cubrirse con la producción fotovoltaica disponible.
Quedaría:
1 kW de excedente
Dependiendo del sistema, ese excedente podría utilizarse para:
Cargar una batería.
Gestionarse como excedente hacia la red si corresponde a la modalidad y configuración de la instalación.
Alimentar consumos adicionales.
La normativa española contempla instalaciones de autoconsumo con excedentes y sin excedentes, con diferentes formas de gestión de la energía sobrante. (MITECO)
¿Qué ocurre cuando la producción solar no es suficiente?
Supongamos ahora:
Producción solar: 2 kW
Consumo: 5 kW
Existe una diferencia de:
3 kW
Si el sistema dispone de una batería con energía suficiente, esta puede aportar una parte o la totalidad de la potencia necesaria, siempre dentro de los límites del sistema.
El funcionamiento podría ser:
Solar: 2 kW
Batería: 3 kW
Consumo cubierto: 5 kW
Si la batería no puede o no debe aportar toda la energía necesaria, la red puede complementar el suministro.
¿Cuándo entra en funcionamiento la batería?
Depende de la estrategia configurada.
Una batería puede utilizarse para diferentes objetivos.
Aumentar el autoconsumo
Durante el día:
Producción solar.
Consumo directo.
El excedente carga la batería.
Más tarde:
La producción disminuye.
La batería puede alimentar parte de los consumos.
Mantener una reserva energética
Otra posibilidad es reservar una parte de la capacidad para utilizarla en caso de una interrupción del suministro.
Por ejemplo:
Batería al 70 %.
El sistema establece un nivel mínimo de reserva.
Esto permite conservar parte de la energía para un posible respaldo, siempre que la instalación esté diseñada para ofrecer esa función.
Gestionar determinados horarios
Dependiendo del sistema y de su configuración, la batería puede cargarse o descargarse siguiendo estrategias determinadas.
Por eso, dos instalaciones con los mismos paneles y la misma batería pueden funcionar de manera diferente si sus prioridades son distintas.
¿Qué ocurre cuando no hay sol?
Por la noche, los paneles solares dejan de producir electricidad.
En una instalación con varias fuentes, el consumo puede cubrirse mediante:
Batería, si dispone de energía y está configurada para suministrarla.
Red eléctrica, si la batería no está disponible o no es suficiente.
Por ejemplo:
Producción solar: 0 kW.
Consumo: 2 kW.
Batería disponible: sí.
La batería puede cubrir parte o la totalidad del consumo, dependiendo de la potencia disponible y de la configuración.
Cuando la batería alcanza el límite mínimo establecido, la red puede asumir el suministro en una instalación conectada.
¿La red eléctrica siempre es la última opción?
No necesariamente.
Este es un punto importante.
Muchas personas creen que todos los sistemas funcionan siempre así:
Solar → batería → red
Pero el orden depende de la programación.
Un sistema puede utilizar diferentes estrategias según el objetivo.
Por ejemplo:
Estrategia de máximo autoconsumo
Solar.
Batería.
Red.
Estrategia de reserva
Solar.
Red para determinados consumos.
Batería reservada para respaldo.
Estrategia basada en horarios
El sistema puede utilizar la batería o la red según una programación determinada y las capacidades del equipo.
Por eso, es fundamental configurar correctamente el inversor.
¿Qué ocurre con los excedentes solares?
Los excedentes aparecen cuando la instalación produce más energía de la que se consume y no toda esa energía se destina al almacenamiento.
Por ejemplo:
Producción: 8 kW.
Consumo: 3 kW.
Batería: cargada.
En ese momento existe un excedente de 5 kW.
En una instalación de autoconsumo con excedentes, la energía sobrante puede inyectarse a la red. En España, según la modalidad elegida, los excedentes pueden acogerse al mecanismo de compensación simplificada o gestionarse mediante venta de energía.
¿Qué ocurre en una instalación sin excedentes?
En una instalación sin excedentes existen dispositivos que impiden la inyección de energía excedentaria a la red. (MITECO)
En este tipo de configuración, el sistema debe gestionar la producción para evitar que exista una inyección hacia la red.
Por eso, el control y la medición de la instalación son especialmente importantes.
Dependiendo de la arquitectura, el sistema puede ajustar o limitar la producción cuando:
- El consumo es reducido.
- La batería está cargada.
- No existen otras cargas que puedan aprovechar la energía.
¿Puede combinarse la energía solar con un generador?
Sí, en determinados proyectos y siempre que los equipos sean compatibles y el sistema esté correctamente diseñado.
Esto puede ser especialmente interesante en:
- Instalaciones aisladas.
- Viviendas con necesidades de respaldo.
- Empresas con cargas críticas.
- Instalaciones ubicadas en zonas con suministro limitado.
El generador puede actuar como una fuente adicional cuando:
La producción solar es insuficiente.
Las baterías alcanzan un nivel bajo.
No existe suministro de red.
Pero no todos los inversores ni todas las configuraciones permiten trabajar con un generador de la misma manera, por lo que es necesario revisar la compatibilidad.
¿Cómo funciona una instalación aislada con varias fuentes?
En una instalación aislada no existe conexión física con la red de transporte o distribución. Esta definición es importante porque simplemente desconectar una instalación conectada mediante un interruptor no la convierte jurídicamente en una instalación aislada. (MITECO)
Un sistema aislado puede combinar:
Paneles solares.
Baterías.
Generador compatible.
Inversor.
Durante un día con buena producción:
Los paneles alimentan los consumos.
El excedente puede cargar las baterías.
Durante la noche:
Las baterías alimentan los consumos.
Si existe un periodo prolongado de baja producción:
Un generador compatible podría actuar como apoyo, dependiendo del diseño del sistema.
El sistema de gestión es tan importante como las fuentes
Tener varias fuentes de energía no garantiza por sí solo un mejor funcionamiento.
Es necesario que exista una lógica de control.
El sistema debe conocer:
- Cuánta energía se produce.
- Cuánto se consume.
- Cuánta capacidad queda en la batería.
- Cuál es la potencia disponible.
- Qué fuente tiene prioridad.
- Qué cargas deben mantenerse.
Los sistemas de monitorización permiten supervisar la producción, el consumo y el estado del almacenamiento. El IDAE también contempla la incorporación de baterías y sistemas de gestión dentro de las instalaciones de autoconsumo. (Idae)
Conclusión: varias fuentes deben trabajar como un único sistema
Una instalación solar con varias fuentes de energía puede combinar:
Energía fotovoltaica
Almacenamiento en baterías
Red eléctrica
Y, en determinados proyectos:
Generadores de respaldo
La clave no está simplemente en conectar todos estos equipos.
Lo importante es que el sistema esté correctamente diseñado para gestionar:
Producción + consumo + almacenamiento + fuentes de respaldo
El inversor y el sistema de control determinan cómo se utiliza cada fuente según la disponibilidad de energía y la estrategia configurada.
Por ejemplo, una instalación puede priorizar la energía solar para el consumo directo, almacenar los excedentes en una batería y utilizar la red cuando sea necesario. En España, las instalaciones de autoconsumo también pueden incorporar almacenamiento y gestionar los excedentes según la modalidad aplicable. (Idae)
Por eso, antes de instalar una batería, ampliar los paneles o añadir una nueva fuente de energía, es recomendable analizar el sistema completo.
Una instalación bien diseñada no consiste en tener más fuentes de energía, sino en conseguir que cada una entre en funcionamiento en el momento adecuado y con un objetivo claro.